El gesto como protagonista


Título original: Con el viento. Año: 2018. Duración: 108 min. País: España. Dirección: Meritxell Colell. Guión: Meritxell Colell. Elenco: Mónica García, Concha Canal, Ana Fernández, Elena Martin, Xavier Martín, Paquita Pérez, Rakhal Herrero, Florencio Ortega, José Mari Martín,Jose Mari Crespo. Fotografía: Aurélien Py, Julián Elizalde. Productora: Coproducción España-Francia-Argentina; Polar Star Films / Paraïso Productions / Habitación 1520 Producciones / Hellish Producciones.


La gran mayoría de las historias ya han sido contadas. Hoy por hoy, el valor se encuentra en los films que son capaces de sorprender al espectador mediante un buen uso de recursos narrativos, estilísticos y visuales. Con el viento (2018), la opera prima de la directora española Meritxell Colell, reconstruye un vínculo diluido entre madre e hija, con un lenguaje que mezcla la ficción y lo documental, y aporta una nueva mirada sobre esta temática tan compleja.

Mónica (Mónica García), bailarina y coreógrafa, vive en Buenos Aires hace algunos años. Su vida da un giro inesperado cuando recibe un llamado de su hermana Elena (Ana Fernández) avisándole que su padre está muy enfermo. Después de casi 20 años de ausencia, Mónica decide regresar a Burgos, su pueblo natal. Cuando llega, recibe la mala noticia de que su padre ha muerto. Pilar, su madre (Concha Canal), le pide que se quede con ella por un tiempo para ayudarla a poner en venta la casa familiar. Después de tantos años de alejamiento, ambas son prácticamente desconocidas. La película muestra, de forma gradual y sutil, los intentos de reconstrucción de ese lazo que las une y además, cómo Mónica recuperará el contacto con su hermana y su sobrina, de quienes también estaba totalmente alejada.

Reseña Con el viento Meritxell Colell pelicula 2018

Es muy notorio el tratamiento casi documental de la historia, por la manera en la que se retratan los usos y costumbres del pueblo español — los juegos de cartas, la comida en diferentes momentos del día, los saludos con dos besos, el aceite de oliva y la cosecha, entre otros. Dado el ojo de la directora, y su fuerte vinculación con este género —dirigió 4 documentales previos a este film— no es de sorprender esta elección estilística. Por otro lado, la riqueza de la película reside en su capacidad de recomponer las relaciones a través de los gestos y los pequeños detalles; en ese aspecto, el film brinda un relato sensible que se apoya más en las imágenes que en el diálogo, siendo las conversaciones y la información que se tiene de los hechos muy escasas, aunque esto no impide que la narración fluya, ya que las demostraciones gestuales son tan fuertes y claras que la historia se sostiene por sí sola.

La película parece danzar entre un escenario que retrata, de manera austera y cerrada, lo íntimo de los parentescos familiares contra la apertura de los espacios naturales —hay muchos planos y escenas donde se muestra la inmensidad de ese paisaje montañoso, verde, amplio. El sonido también es parte de la enunciación, ya que el viento tiene mucha preponderancia en cada escena exterior, así como las respiraciones y el tacto, en las escenas de interiores. Desde el argumento, esta idea de la danza también está presente a la largo de todo el film por la unión que tiene la protagonista con el baile. La directora se permite homenajear a la gran bailarina de danza contemporánea Pina Bausch —se la nombra y se proyecta un fragmento de Café Müller, uno de sus bailes más conocidos.

Reseña de Con el viento Meritxell Colell film 2018

Otro dato interesante tiene que ver con la elección de trabajar con interpretes no profesionales: Mónica García es bailarina y esta fue su primera experiencia como protagonista de un film de ficción, y en el caso de Concha Canal —la abuela de 89 años— fue elegida por medio de un casting en un hogar de ancianos de la localidad de Aguilar, España. Para el papel de Pilar, la intención de la directora era dar con alguien que tuviera mucha vinculación con las costumbres de la vida de campo y de la zona. Por ser la primera experiencia de ambas, el resultado es muy bueno y se percibe en la pantalla la química que supieron desarrollar a medida que la historia va transcurriendo.

Para resumir, Con el viento, es un film que busca hacer hincapié en las personas y las relaciones más que en las palabras y la historia misma. Es simple e íntima, y produce un impacto en el espectador justamente desde el realismo con el que capta una situación tan cotidiana como la pérdida de un ser querido y la dificultad que provoca recuperar un vinculo deteriorado.

Por Sofía Stigliano

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