Por Shaki Arias


Título original: The Haunting of Hill House. Año: 2018. Duración: 60 min por episodio. País: Estados Unidos. Dirección: Mike Flanagan. Guion: Mike Flanagan (Libro: Shirley Jackson). Música: The Newton Brothers. Fotografía: Michael Fimognari. Reparto: Michiel Huisman, Henry Thomas, Elizabeth Reaser, Timothy Hutton, Victoria Pedretti, Carla Gugino, Kate Siegel, Lulu Wilson, Oliver Jackson-Cohen, Paxton Singleton, Julian Hilliard, Mckenna Grace, Violet McGraw, Annabeth Gish. Productora: Amblin Television / Paramount Television. Distribuida por Netflix.


La reciente serie de terror de Netflix, La maldición de Hill House, está basada en la novela homónima de Shirley Jackson de 1959, que tuvo a su vez un largometraje de la mano del icónico Robert Wise, titulado The haunting, y una remake olvidable, protagonizada por Liam Neeson y dirigida por Jan de Bont en 1999. En esta ocasión, los diez episodios fueron creados, dirigidos y producidos por Mike Flanagan, director de películas como Oculus (2014), Hush (2016), y El juego de Gerald (2017).

Si bien en los capítulos se nos presentan jump scares esporádicos, y espectros bien construidos, en lo que realmente se centra La maldición de Hill House es en mostrarnos un complejo drama familiar, siguiendo la historia de la familia Crain: Hugh (Henry Thomas), su esposa Olivia (Carla Gugino), y sus cinco hijos; Steven, Shirley, Theo, Luke y Nell.

Serie Netflix La maldicion de Hill House

La serie está narrada desde dos líneas temporales que van alternándose: en una se nos muestra la llegada de los Crane a Hill House, con los hermanos como niños, y en la otra a ellos como adultos, reuniéndose de nuevo a raíz de una tragedia que les concierne. En este sentido, la propuesta puede remitir a la miniserie It, de 1990, pero a diferencia de esta, las transiciones entre los distintos momentos se dan gracias a un objeto, un diálogo o una acción que tiene continuidad en ambos tiempos, lo que le brinda más fluidez y naturalidad a la historia.

Estos saltos temporales hacen que vayamos recibiendo progresivamente las piezas de un rompecabezas que se forma capítulo a capítulo, y que nos permite así, ir llenando los espacios en blanco de la trama. Es por eso que alguna escena o detalle que hayamos visto capítulos atrás va a cobrar su significado y a tener su razón de ser más adelante. Así, conforme avanza la trama, vemos como cada personaje lidió y procesó los sucesos traumáticos vividos en la casa de un modo diferente, —algunos incluso se mantuvieron escépticos— pero lo claro es que para ninguno fue intrascendente ni irrelevante.

Lo sobresaliente de esta serie es su sutileza, que se ve reflejada tanto en la atención a los detalles, como en la inclusión de figuras espectrales ocultas que si bien pasan desapercibidas a lo largo de los primeros capítulos, cobran fuerza hacia la mitad de la temporada gracias a la elegancia y al virtuosismo reflejados en movimientos de cámara y en planos secuencia con alto nivel narrativo.

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Y si algo puede jugarle en contra, son ciertos monólogos que parecen recitados como un poema, y que producen contraste y sensación de artificio —ya que la mayor parte del tiempo los personajes hablan en un registro informal. Esto puede generar cierta confusión en los primeros capítulos, en los que vamos conociendo a los personajes a través de fragmentos de sus vidas, pero que en muchas ocasiones parecen no estar conectados, y tardan en cobrar sentido.

Más allá de esto, La maldición de Hill House ofrece una atmósfera inquietante, un guion sólido, buenas interpretaciones —especialmente las de Mckenna Grace y Timothy Hutton— y virtuosismo técnico, a quienes, claro, se atrevan a cruzar sus puertas.

Categories: Series Recomendadas

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