#1156. Tangerine (Sean S. Baker, 2015)

★★★½ (7/10)

tangerine_still-0-2000-0-1125-crop.jpg

Cuando la falta de presupuesto no es un factor que limite en expresión a una obra ocurren pequeñas maravillas como Tangerine. Filmada enteramente con tres Iphones 5s, la calidad visual del film está lejos de ser buena, pero sin embargo no evita la posibilidad de poder y, sobre todo, de saber narrar. Y esto es logrado gracias a la cercanía y el seguimiento que la cámara del teléfono tiene para con los personajes de la historia. En cierta forma, al enterarse por la forma de realización que optó el director Sean S. Baker, se puede caer en un vago prejuicio que ponga en duda la calidad de un buen film. Algo similar a lo que le pueden ocurrir día a día a las prostitutas transgéneros que protagonizan la historia.

La historia presenta principalmente a tres personajes a los que se los seguirá constantemente mientras se permite echar un vistazo tanto a cada uno de ellos como al territorio de Los Angeles que funciona como el lugar que habitan y que también da contexto a sus vidas y relaciones. Sin-Dee Rella (Kitana Kiki Rodriguez) acaba de salir de prisión y se entera con sorpresa que Chester (James Ransone), su novio/proxeneta le está siendo infiel. Al mismo tiempo la acompaña Alexandra (Mya Taylor), mejor amiga que mientras se dedica a la prostitución también intenta hallar como puede su lugar en la fama desde los modestos shows que brinda sin mucho éxito. Por último, el film alterna con una tercera línea narrativa que tiene como protagonista a Razmik (Karren Karagulian), un taxista armenio que divide las horas de trabajo levantando prostitutas de la calle para tener un momento de placer dentro de su pequeño espacio de trabajo andante.

Baker le aporta a cada personaje su particular tono colorido, quizás más del que la definición fotográfica del celular le puede brindar. Es así que permite moverse entre la gracia y el drama constantemente, factores que varían dependiendo de las historias y el punto dramático en el que se va encontrando cada una. La excentricidad cómica de los protagonistas, en particular la referida a Sin-Dee, revela una posición algo incómoda para el espectador pero no menos entretenida de ver que muestra al personaje arremeter con furia en la búsqueda de la amante de su pareja. Algo que encuentra el intermedio entre la comicidad, el drama violento y realista que pareciera, y seguro lo sea, una imagen cotidiana en la zona de trabajo de estas muchachas. Y a la vez, todo ello se encuentra sumado a la tensión cuasi de suspenso, que permite dejar siempre en sorpresa cualquier posibilidad de resolución y desenfreno con la que se puede salir el film, cuando sea que lo desee.

Desde la falta de recursos fílmicos, el director traslada al plano de la realización parte de ese mundo cargado, algo desesperanzador y precario en el que viven sus personajes. Y lo hace sin la búsqueda de generar un malestar en quien lo ve, sino centrándose en las horas de un día que demuestre los buenos y los malos porvenires de estos personajes. No opta por centrarse únicamente en los aspectos feos de una sociedad que les da un lugar a estas personas trans pero que a la vez, en su propia manera, las aparta del resto. Sino que también lo hace mostrando el lugar de pertenencia que pueden autocrearse ellas mismas, acompañándose en el día a día de sus vidas. Sea tanto a través de risas, consejos y peleas, como hasta con el simple hecho de prestarse una peluca con la cual salir a transitar un nuevo día.

Por Nicolás Ponisio

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s