#836. Terminator 2: Judgment Day (James Cameron, 1991)

★★★★½ (9/10)

411990_terminator-2_sudnyj-den_Terminator-2_Judgment_2770x1880_(www.GdeFon.ru)

Una máquina asesina conduce un camión persiguiendo el objetivo a eliminar. El camión, después de una ardua persecución, termina destruido y prendido fuego. De la destrucción termina surgiendo un neumático en movimiento, envuelto en llamas. Un elemento familiar, perteneciente a otro, pero que posee una apariencia renovada y, de más está decir, violenta. La escena en cuestión parece resumir brevemente el espíritu de Terminator 2 sin perder nunca gracia, estilo y entretenimiento.

La secuela del robot asesino, que es enviado desde el futuro para eliminar al líder de la raza humana, es ese neumático que no se pincha, nunca se detiene y que adquiere un aspecto nuevo que lleva lo ya conocido en la primera parte a nuevos extremos. La trama es similar a la primera pero el clima terrorífico es dejado de lado, junto al aspecto de clase b, para dar lugar a una masiva superproducción de acción. Al igual que el personaje de Richard Attenborough en Jurassic Park, James Cameron no escatima en gastos. Diferentes locaciones, persecuciones, escenas de acción cuerpo a cuerpo y la inclusión de efectos digitales que rayan el asombro, son quienes componen el disfrute de un film que en otras manos (como ocurrió con sus posteriores entregas) sería un entretenimiento vacío y olvidable a las pocas horas de ser visto.

Claro que solo atribuir a ello los logros del film sería una falta de respeto ya que la tarea de hilvanar todos esos elementos, dotarlos de sentido y encanto, se le debe atribuir también en gran parte al trabajo de guión. Si bien Cameron no se arriesga a cambiar demasiado la estructura de la primera parte, cambia algunas cosas de lugar como quien ordena una habitación. Mantiene los mismos elementos, ahora vistos de otra forma, que se vuelven distintos frente a los ojos. Schwarzenegger vuelve a interpretar nuevamente al gélido robot asesino pero que en esta ocasión funciona como héroe del film ya que su misión es proteger a John Connor (Edward Furlong), hijo de Sarah Connor (Linda Hamilton), la mujer en apuros de la primera entrega ahora convertida en una agresiva guerrera (la mayor heroína de acción de cine junto a la teniente Ripley de Alien).

El film a la vez presenta como enemigos en común a las instituciones y símbolos de protección. En este caso el robot T-1000 (Robert Patrick) que adopta la apariencia de una figura de la ley, la policía en sí será un enemigo ya que perseguirá a los protagonistas y por último la futura empresa Skynet; con asociaciones políticas, es la misma construcción del mal. Se arremete contra ellos y los vuela por los aires sin detenerse ante la autoridad. Cameron hace uso de lo establecido, personajes e instituciones, pero con ligeros cambios que lo vuelven un pastiche. Mejora lo ya conocido y lo arroja violentamente hacia la pantalla como si de un neumático en llamas se tratase.

Por Nicolás Ponisio
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s