★★½ (5/10)

Luis Buñuel suele ser recordado más que nada por sus trabajos de índole surrealista, en Tristana (a excepción de una escena/pesadilla) realiza un drama de principio a fín. La joven que da título al film (la siempre bella Catherine Deneuve) acaba de perder a su madre y queda bajo la tutoría de Don Lope (Fernando Rey), un hombre mayor que no solo mirará a la chica con ojos de padre sino también de amante. En su desarrollo entrarán en juego las ansías de independencia de ella y la condición esclavizadora de la mujer de siglo xix. El uso de planos secuencias y detalles remarcan el ámbito opresivo en el que se encuentra Tristana bajo la presencia de Don Lope, figura representativa de ideas tanto anticlericales como dictatoriales, de las cuales se verá un cambio durante la historia (aplausos para Fernando Rey que entrega el más interesante de los personajes y que un año más tarde brindaría un excelente villano en The French Connection).

Buñuel logra hilvanar muy bien el film con el melodrama vivido por la muchacha y la crítica social que expresa a través de sus personajes. Sin embargo, por momentos pareciera que el director se pierde en el énfasis de expresar sus ideas. El discurso supera a las imágenes y como tal llega irremediablemente un punto en el que el interés se ausentará de él y no se podrá recuperar ni haciendo pasar a Tristana por mil infiernos (lo cual hace). El film termina siendo, en principio, un buen ejemplo transmisor de la posición y la visión del director, su voz se hace escuchar en el relato. Para quien comienza a ver algo de su obra, Tristana es un aconsejable primer acercamiento para luego, paulatinamente, adentrarse al mundo surrealista que tan bien sabía construir y maravillar con las imágenes. Dos aspectos que aquí no realizan acto de presencia.

Por Nicolás Ponisio

Categories: 1001 Películas

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