#907. Fargo (Joel y Ethan Coen, 1996)

★★★★★ (10/10)

f2

Una placa inicia el film de los Coen advirtiendo que lo que está por verse aconteció realmente y por respeto a los sobrevivientes, los nombres de los involucrados fueron modificados. Es así como de entrada se deja establecido los parámetros reales y dramáticos de los que está compuesto el relato. Los Coen, conocidos por su extravagante humor negro, utilizan el contexto de la historia como envoltorio de una de sus mayores bromas. Si uno se pone a cavar la nieve de esa Minnesotta helada donde transcurre la historia verá que el film no está rodeado únicamente de un clima desolador y solemne, sino también de un humor irónico y caricaturesco. Realizan un marcado contraste entre los oscuros acontecimientos (la violencia a la orden del día) y el absurdo amable de sus personajes.

Los hermanos cineastas se ríen de esa pequeña comunidad americana, se ríen de ellos mismos y sobre todo se ríen del espectador desde el vamos, con esa falsa placa inicial que no es más que otro de sus chistes. Ofrecen los elementos, perfectamente construidos desde la escritura de guión hasta la puesta en escena (inolvidable los parajes desolados con la nieve como único personaje o ese plano en picado totalmente simétrico en que el personaje de William H. Macy se acerca a su auto rodeado de maceteros), para ambientar lo más realista posible esos hechos que a cada paso se vuelven más caóticos. Si las cosas van mal, en el mundo de los Coen solo seguirán empeorando. Llevan tan al extremo las situaciones que, incluso cuando se le dispara a alguien en el rostro, la respuesta por parte del espectador es reír. Reír para alejarse de la crueldad que rodea a estos personajes que son totalmente realistas e identificables con uno mismo.

Sí, estarán exagerados, serán caricaturas humanas pero a la vez son personas frustradas, egoístas, que cometen errores y que manejan sus problemas (o intentan hacerlo) al mismo tiempo que llevan una típica vida monótona. La película adquiere su grandeza en ese engranaje de acontecimientos cotidianos que van totalmente a la par, sin parecer descabellado, de ese ambiente frío y criminal.

En los momentos finales de la historia Marge (Frances McDormand), la policía embarazada que investiga el caso (La relación cotidiana/naif con el mundo oscuro en el que se ve envuelta es una ejemplificación de todo el relato), se dice a sí misma que no comprende todo lo que acaba de ocurrir. Luego de eso vuelve enseguida a su cama matrimonial a mirar televisión con su esposo. El caso y todos los hechos sobrepasan el entendimiento de esa cordial mujer (casi todos los personajes están construidos en base a la amabilidad de Minnesotta) pero eso no impide que ella puede volver a su vida como si nada, sin saber o entender bien lo ocurrido. Otra marca Coen por la que pasan muchos de sus personajes como en The Big Lebowski (1998) o Burn After Reading (2008).

El público, extasiado, termina de ver el film pero sin poder olvidar como si nada lo vivido. Esa unión enmarcada por la ficción de una placa inicial que nos sitúa en una comedia negra, disfrazada de drama y película de suspenso que la vuelve la mayor broma de la historia (del cine, claro).

Por Nicolás Ponisio

Anuncios

Un pensamiento en “#907. Fargo (Joel y Ethan Coen, 1996)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s