#132. His Girl Friday (Howard Hawks, 1940)

★★★★½ (9/10)

his-girl-friday-grant-russell-1

A lo largo de su filmografía, Howard Hawks demostró ser un director habilidoso en cualquier género cinematográfico. Desde el western, pasando por el cine negro e incluso el terror con The Thing From Another World que décadas más tarde sería reversionada por John Carpenter. Lo cierto es que ninguno de esos géneros le sentarían tan bien como la comedia. Años después de haber realizado Bringing Up Baby (1938), donde ya quedaba demostrado el excelente manejo del delirio cómico y todo lo que conllevaba entre líneas, Hawks se despachaba con otra screwball comedy que haría escuela. His Girl Friday, titulada en español Luna Nueva y que gracias al cielo nada tiene que ver con vampiros emos adolescentes. Se mete de lleno en el mundo del periodismo, de todo lo inescrupuloso que representa, lo corrupto y manipulador que puede llegar a ser. A la vez presenta también (o indaga mejor dicho) en el mundo de las relaciones de pareja, de todo lo inescrupuloso que representa, lo corrupto y manipulador que puede llegar a ser… Déjà vu?

Lo cierto es que Hawks utiliza a la pareja protagónica como elemento crítico no solo del medio periodístico, también aborda temas como la igualdad de la mujer (haciéndose lugar en un mundo claramente varonil, destacándose y demostrando más valía que los hombres), el miedo comunista y la corrupción política. Todo eso disfrazado en un divertido juego de lucha de sexos gracias a la dinámica tanto actoral como verbal. La primera por momentos recuerda a la generada por William Powell y Myrna Loy en The Thin Man (W.S. Van Dyke, 1934), cargada de sarcasmo y cinismo que, todo lo contrario de alejarnos o disgustarnos, hace que adoremos a esos personajes interpretados por Cary Grant y Rosalind Russell y aún más cada minuto que aparecen juntos en pantalla (las ausencias de Grant en el film se hacen notar lo cual le resta un poco de potencial al film). En cuanto a lo segundo, los diálogos y el ritmo del relato son uno en sí mismo. Ligeros, concisos y sobre todo vertiginosos. Conflicto y humor van de la mano a toda velocidad entre conversaciones de teléfono y diálogos cara a cara variando entre todos los personajes que aparecen y transmitiendo el mundo frenético e inmoral en el que se encuentran. Las palabras son un acierto que triunfa sobre la técnica en la cual la cámara no varía mucho en su puesta, ligada demasiado al origen teatral del film (adaptación de la obra The Front Page). Hawks elimina la creencia de que todo tiempo pasado fue mejor demostrando con el paso de los años que hoy en día, y al parecer por siempre, el periodismo sensacionalista y las relaciones de pareja estarán envueltas en ese mundo vil. Nosotros, el público, volvemos una y otra vez a obras como esta que, tal vez no demuestren que el pasado fuera mejor, pero si logran que por un rato el Hollywood clásico lo sea.

Por Nicolás Ponisio

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s