★★★ (6/10)

Los hermanos Lumière, en los inicios de su invento del cinematógrafo, eran conocidos por lograr capturar pequeñas situaciones cotidianas. No solo dotaban a las imágenes de movimiento, también le aportaban el realismo cotidiano ahora registrado para la posteridad. Films como La demolición de un muro, La salida de los obreros de las fábricas o mismo la famosa llega del tren a la estación, como bien explican sus títulos, lograban captar esa cotidianidad ahora destacable para todos y convirtiéndose en el inicio del noticiero moderno. Cierto es que, como toda característica documental, nada es captado por azar sino que hay una coreografía, una indicación detrás de cámara para todo lo que ocurre delante de ella. Se puede decir que ocurre algo similar con Fires Were Started, film también conocido por el título I Was a Fireman, donde se narra el primer día laboral del nuevo integrante de una brigada de bomberos británica durante la Segunda Guerra Mundial.

La obra de Jennings más allá de ser una obra de ficción (¿no toda crónica documentada lo es?) está construido sobre una base principalmente de índole documental. El comenzar de un nuevo día registra la labor del regimiento de bomberos pasando por la preparación de sus herramientas de trabajo, el lavado de los vehículos, el control de las maquinarias, pasando por el tiempo de ocio jugando al pool o cantando y tocando el piano hasta el verlos en acción tanto a ellos combatiendo el fuego como a las asistentes y telefonistas que realizan su trabajo desde la base. Un poco de condimento de género se introduce al asistir a los incendios causados por los ataques de la guerra en la ciudad de Londres: el suspenso. La edición del film varía entre la acción del cuerpo de bomberos luchando contra las llamas (increíblemente filmadas devorando edificios) donde el destrozo del lugar hace correr peligro a la vida de más de uno y las telefonistas que también se encuentran en la línea de fuego sufriendo problemas de comunicación y el destrozo de su establecimiento. Nadie se encuentra a salvo y el film juega con ello en busca de mantener en vilo al espectador. Un ejemplo de heroísmo centrado desde un lugar pocas veces visto cuando generalmente la mirada se centra en los soldados y militares durante el campo de batalla. Jennings, como un Lumière más, utiliza el “realismo ficcional” en pos de develar algo nuevo con sus imágenes en movimiento.

Por Nicolás Ponisio

Categories: 1001 Películas

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