#. 956. Being John Malkovich (Spike Jonze, 1999)

★★★★ (8/10)

being

Una película irreal pero verosímil de comienzo a fin ( con características específicas del Realismo Mágico Cinematográfico). La idea de entrar en el cuerpo de otra persona se convierte en algo común y corriente (y posible), dando lugar a las más bizarras situaciones. Si en Volver al Futuro, era verosímil que una fotografía del futuro se desdibujara si cambiaba algo en el pasado, en Being John Malkovich toda la ezquizofrenia de los personajes tiene su justificación en el portal que permite ingresar al cuerpo de Malkovich.

La profecía de Andy Warhol de los 15 minutos de fama para la persona común y corriente y el espectáculo montado con cámaras en una habitación siguiendo a los famosos haciendo cosas cotidianas y aburridas (Gran Hermano) tienen su correlato en esta ficción ingeniosa que se sustenta en un sólido guión y muy buenas actuaciones.

Quizás uno de los problemas que surgen mientras vemos la película es que da la sensación de que todo es posible y que el director puede llevarnos a donde le plazca en el momento que quiera. Pero esa arbitrariedad también da lugar al desarrollo de un conflicto bastante rebuscado que logra mantener el interés durante el transcurso de la película.

El portal, en algún aspecto, representa un espejo en el cual mirarnos. La pregunta que surge es: ¿para qué quieren los personajes SER John Malkovich? Y probablemente la respuesta tenga que ver con sus propias frustraciones. Lo interesante es que la vida de Malkovich parece de lo más aburrida, pero el aura que le otorga la fama arrasa con todo, como un remolino que trastoca la mente de quienes ingresan a su vida y a su cuerpo/mente. El mundo de la fama y el mundo cotidiano se entremezclan, parte de un mismo universo, separados únicamente por un portal en una oficina de un depósito de archivos (ejemplificando la idea de aburrimiento, tedio, orden de la vida moderna occidental). El portal también representa la posibilidad de creación, un nuevo nacimiento, y las posibilidades infinitas de la ficción, que, con su combinación de diálogos, personajes, situaciones, permiten ensayar una especie de mundo paralelo en el cual observarnos por un rato (el portal físico sería en este caso la pantalla cinematográfica).

Por Hernán Touzón

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s