#341. Some Like It Hot (Billy Wilder, 1959)

#341. Some Like It Hot (Billy Wilder, 1959★★½ (5/10)

Billy Wilder arremete genialmente contra el espectador en su escena inicial y la primera media hora de Some Like It Hot. Mafia italoamericana, persecución, choques, sangre y disparos filmados de tal excelente forma que parecen salidos de la trilogía del Padrino o pertenecientes a una era más moderna y no al Hollywood clásico. Ah, por cierto… estamos ante una comedia. Desafortunadamente pasada esa media hora que se pasea entre el thriller de gángsters y la comedia de enredos, el film se vuelve una mera comedia y solo volverá a alcanzar ese tono y ritmo cerca de su final. Pero ese no es el problema. El problema yace en la poca gracia que despliegan Tony Curtis y Jack Lemmon (desaprovechados) en su performance de músicos travestidos pero no debido a ellos sino a la trama. Liviana y acartonada. Dichos factores eran muy comunes en la época pero tratándose de Billy Wilder, director con gran uso del humor ácido y contenido crítico, es como ver una versión edulcorada de su trabajo con solo un par de gags muy buenos. El film no está para nada mal y resulta entretenido pero para sus fans más acérrimos (entre los que me incluyo) no deja de resultar un poco decepcionante. Un segundo problema que posee esta obra es la presencia de un contenido ambiguo. La idea de dos hombres disfrazados de mujer posiciona a los personajes en un mundo en el cual la mujer solo es valorada por su belleza y es constantemente acosada por los actos libidinosos de la platea masculina. A la vez el personaje de Curtis (versión masculina) seduce a una despistada, pero siempre hermosa, Marilyn Monroe a través de una serie de mentiras acerca de él, quien aparenta ser un millonario petrolero. Este acto particular resalta no solo que el personaje (en su rol de mujer/hombre) no tiene un aprendizaje acerca del abuso femenino sino que también lo utiliza a su favor. A la vez el personaje de Monroe brinda una imagen trillada del género femenino. Es ilusa, tiene pocas luces y funciona más que nada para hacer gala de su belleza ante cámara (siempre brillante) ocupando el lugar de “la rubia tonta”, personificación a la cual estaba acostumbrada la actriz. Lo que aparentaba ser un ejemplo de denuncia del mundo machista termina siendo todo lo contrario tomando un rumbo totalmente diferente como si un extraño hubiera metido una mano de censura. Un fallo de Wilder pero que no llega a opacar la carrera que le precede y que se reivindicaría (tanto en trama como en género) al año siguiente con esa increíble pieza cinematográfica llamada The Apartment, la cual, a diferencia de Some Like It Hot, sí merece ser vista antes de morir… y en más de una ocasión.
Por Nicolás Ponisio

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s