★★★  (10/10)

En Before Sunrise (1995) Jesse y Celine nos prometían el ideal romántico que muchos añoramos junto a un final amargo pero esperanzador. En Before Sunset (2004) el reencuentro ofrecía la desdicha que ese día en Viena les trajo en sus sueños y vida sentimental. Lo naif y el amor puro ya no podía ser alcanzado… excepto por una última decisión. Final abierto nuevamente pero feliz.
En Before Midnight encontramos, para felicidad nuestra, que la parejita verborrágica ha permanecido junta estos últimos nueve años y han formado una familia. Pero así como Jesse y Celine observan las ruinas griegas nosotros atestiguamos de a poco la caída de esa relación que comenzó en el verano de 1994 y que en su tercera entrega nos devela lo que ocurre luego de los créditos y los finales felices.
Lo que ellos vaticinaban dieciocho años atrás (“Si continuáramos juntos terminaríamos odiándonos”) se va cumpliendo a través del desgaste y los conflictos que viven los, ya ahora, cuarentones románticos. Un tono gris y melanco los acompaña en su estadía en Grecia evidenciando que ese momento en Viena ya pasó y no puede ser recuperado. La pureza romántica se ha perdido en muchos sentidos (incluso tecnológicamente) y solo queda recordar, mientras se hayan vivido, los buenos momentos con fechas de vencimiento.
Todo es finito. El amanecer, el atardecer y el viaje que emprendimos junto a ellos. El final vuelve a traer consigo una conclusión ausente (y hasta quizás fantaseosa) pero que logra que nos preguntemos si tendremos la suerte de ver en nueve años a Jesse y Celine otra vez.
Por Nicolás Ponisio

 

Categories: Otras Miradas

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