★★★½ (7/10)

Parábola de fin de siglo, con una multiplicidad de elementos de la contemporaneidad pero también de épocas anteriores. La idea central es que el mundo tal cual lo conocemos no existe, está programado de manera virtual, y por más que nuestros sentidos confirmen su existencia, hay un submundo dominado por máquinas (el mundo real), en donde los humanos no son más que una fuente de energía para el normal funcionamiento del mismo. El mundo ficticio (la Matrix) existe para distraer a los seres humanos de su destino real: la esclavitud y hegemonía de las máquinas. Como punto de partida, es destacable como desde el guión y la puesta en escena, la película va construyendo ambos mundos. A la vez, vamos conociendo a los diferentes personajes (los buenos y los malos). Pero en determinado momento de la película todo lo que se había construido (y lo que estaba ahí de manera potencial para ser desarrollado) se detiene. De alguna forma, la comparación entre lo que ocurre con la narración y lo que sucede en la Matrix es viable: la película se queda solo con la apariencia, con la acción, los disparos y las peleas, en vez de conducirnos hacia el interior del problema que se está desarrollando, que es la posibilidad de liberación de la raza humana de la hegemonía de las máquinas y la complejidad de la dicotomía real/virtual.

Por Hernán Touzón

Categories: 1001 Películas

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#961. The Matrix (Andy y Larry Wachowski, 1999) con Keanu Reeves y Laurence Fishburne

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