★★1/2 (5/10)

Película provocativa (en algunos momentos), película soporífera (en casi todo momento). Persona de Ingmar Bergman es visualmente embriagante y a la vez muy pobre narrativamente. La bella composición de las tomas y su excelente fotografía monocromática no bastan para mantener el interés en la trama que está envuelta en un aura densísima de la cual, por más buenas actuaciones o puntos de giro que hayan en ella, no se puede escapar.

Las escenas atrapantes sirven como un despertar para el espectador. Una bocanada de aire en un entorno viciado. El film tiene a favor, además del buen criterio fílmico de su director, a las palabras como medio érotico más fuerte que cualquier imagen o como exteriorización de las inquietudes y temores del alma humana. Elementos que sirven pero se pierden a través de esa predisposición al aburrimiento.

Parafraseando al gran Billy Wilder (quien usó estas palabras refiriéndose a Antonioni y yo las aplico a Bergman) me atrevo a decir que: “Seguro es un gran director, un gran artista. Pero en lo que a mí se refiere, soy incapaz de mantenerme despierto”.

Por Nicolás Ponisio

 

Categories: 1001 Películas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *