★★1/2 (5/10)
Thriller psicológico bastante pobre. Las actuaciones y la puesta en escena en general son excelentes pero la trama no logra atrapar al espectador. Promediando la película, el final se va volviendo cada vez más previsible debido a la falta de elementos para generar intriga (se utilizan los mismos recursos durante toda la película, ahondando en la repetición). El antagonista (Charles Boyer) no llega a tener la potencia suficiente para encausar la tensión hacia el final. Joseph Cotten (en su rol de detective de Scotland Yard) le da un interés extra por su magnífica actuación, e Ingrid Bergman brilla como siempre; sin embargo, esto no parece suficiente para que la película tenga vuelo propio.
Por Hernán Touzón

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